A pesar de la importancia económica que tienen las empresas multinacionales para el mundo, y muy especialmente para los países en vías de desarrollo, su participación en la política local de los distintos países donde residen ha sido, en líneas generales, muy poco estudiada. Parte de esa desatención es atribuible al propio campo académico. Hasta fines de los años noventa la mayoría de los trabajos reprodujo una visión de las multinacionales como agentes ―todopoderosos‖ que barrían con las fronteras nacionales. Los esfuerzos estuvieron en general destinados a señalar las ventajas y desventajas –y en particular esto último- asociadas a su presencia creciente alrededor del mundo y a reconstruir las formas en que organizaron sus negocios a nivel global. Su interacción con la política local fue así relegada a un papel completamente marginal. Por otro lado, la escasa disponibilidad de recursos para estudiar estas temáticas también cumplió su parte. Esto es particularmente destacable en países como la Argentina, en donde al secreto y confidencialidad que ya de por sí rodean a las actividades políticas de las grandes empresas –sean estas multinacionales o no-, se suma la dificultad para acceder a los datos empíricos –con frecuencia distantes geográficamente- necesarios para reconstruirlas. En diálogo con la sociología de las organizaciones y de los grupos de interés, la economía política, la sociología de las elites y los estudios sobre la acción política, esta tesis busca contribuir al conocimiento sobre la relación entre las empresas multinacionales y la política local. Sobre la base de fuentes diversas, y a partir de un abordaje que contempla metodologías tanto cualitativas como cuantitativas, nos proponemos analizar cómo participan las empresas multinacionales en política local, cuándo deciden hacerlo, y por qué toman esa decisión. La Argentina durante los años en los que gobernó el kirchnerismo (2003-2015) es el escenario elegido para encarar el estudio de esta problemática. La decisión se explica por dos razones centrales. En primer término, se trata de un país en donde el capital extranjero ocupó siempre un lugar central en la economía. En segundo lugar, porque los gobiernos kirchneristas del período, enmarcados dentro de un proceso que algunos autores llamaron ―el giro a la izquierda‖ de América Latina, se caracterizaron por una marcada tendencia a la intervención estatal, un bajo compromiso con las relaciones internacionales, y la preferencia por el capital local –nacional o estatal- por sobre el extranjero en ciertos sectores que juzgaron estratégicos. A pesar de que es posible identificar un leve retroceso de las empresas multinacionales dentro de la estructura económica del país –en particular entre las empresas más grandes-, no se registró a lo largo del período una caída en la Inversión Extranjera Directa (IED) en términos agregados, más bien todo lo contrario. Esto lleva a pensar que ese repliegue estuvo más asociado a las dinámicas internas que a una modificación en los movimientos globales del capital. En este sentido, cabe preguntarse en qué medida las políticas económicas desplegadas por los gobiernos kirchneristas condicionaron las estrategias políticas de las empresas multinacionales en el país y, al revés, qué incidencia tuvieron las empresas extranjeras y sus representantes en las decisiones que tomaron los gobiernos del período. Si bien el foco de esta tesis son las principales empresas multinacionales del país, se trata de una problemática que involucra una multiplicidad de actores, un entramado abigarrado de relaciones, y un amplio abanico de acciones, tanto públicas como privadas. En este sentido, nos proponemos analizar la relación de estas empresas con la política local a partir del estudio de cuatro ejes principales: su organización colectiva, el perfil de sus dirigencias, la relación que mantuvieron con los gobiernos del período, y las acciones políticas que desplegaron. Para ello, y sobre la base de fuentes primarias y secundarias (entrevistas en profundidad, documentos públicos, información de las propias organizaciones, notas de prensa y bibliografía especializada, entre otras), construimos diferentes muestras que conforman el núcleo empírico del trabajo: 86 asociaciones empresariales nacionales con participación activa de las empresas multinacionales de la muestra general (compuesta por un total de 73 empresas); 158 trayectorias pertenecientes a los máximos dirigentes de esas mismas firmas entre 2003 y 2015; 78 políticas públicas desplegadas por los gobiernos del período, que incidieron de forma directa en los negocios de las empresas extranjeras; una base de 1667 audiencias entre diversos funcionarios públicos del período 2003-2015 y distintos representantes empresariales ligados a las empresas de la muestra, junto a un archivo de 491 declaraciones en prensa de los máximos directivos de esas mismas multinacionales. A partir del análisis de estos datos, pudimos comprobar a lo largo de esta tesis algunos puntos interesantes respecto a la relación de las empresas multinacionales con la política local. En primer lugar, fue posible advertir que las firmas extranjeras otorgan a la organización colectiva un lugar central dentro sus estrategias políticas. Segundo, observamos que no eligen a sus máximos directivos en atención a las particularidades del escenario local, sino en función de sus necesidades e intereses globales. Por último, más allá de contar, posiblemente, con un abanico de recursos un poco más amplio, no encontramos indicios que nos permitieran marcar diferencias importantes con las acciones políticas que despliegan empresas privadas grandes de otro tipo (multinacionales locales, nacionales o mixtas). En este sentido, podemos afirmar que, cuando se trata de asuntos políticos, las empresas multinacionales son, simplemente, empresas grandes.