La investigación realizada a lo largo de esta tesis tiene por objetivo general contribuir a la reflexión y elaborar una respuesta a la siguiente pregunta: ¿es posible establecer un marco teórico interdisciplinar que permita comprender la historia de la ocupación humana en América articulando todos sus niveles? Este problema se origina al observar que los modelos de poblamiento americano disponibles actualmente se construyen sobre fragmentaciones teóricas del fenómeno en estudio, bajo conceptos, metodologías y normas de investigación propios de cada una de las disciplinas que producen dicho conocimiento. De esta manera y en forma paralela, disciplinas como la arqueología, la antropología física, la genética de poblaciones y la lingüística histórica intentan modelizar el poblamiento del continente americano, consolidándose como enfoques cuyos principales resultados e interpretaciones son en apariencia disímiles, hasta incluso irreconciliables. En este sentido, el análisis histórico que se llevó a cabo en esta tesis ha permitido comprender y re-significar el estancamiento del debate en torno a este problema. Se concluye que la actual coyuntura es el producto contingente de la historia de las ideas acerca de la ocupación humana de América, desde fines del siglo XVI hasta nuestros días, caracterizada por una marcada ausencia de interpretaciones de las evidencias disponibles en términos evolutivos. Esto, junto a las limitaciones teóricas, metodológicas y epistemológicas propias de cada disciplina tanto para caracterizar patrones de variación específicos a las escalas temporales y espaciales que los producen como para inferir los procesos que modelan los patrones de variación estudiados, constituyen los principales factores que impiden elaborar explicaciones integradoras que reflejen la complejidad del fenómeno de poblamiento de nuestro continente. El análisis en profundidad de estas limitaciones permitió sostener la conclusión de que la mirada evolutiva, no tanto en su forma neodarwiniana, sino más bien en su formulación darwiniana clásica junto a las propuestas que expandieron este marco hacia la década de 1970, podrían jugar un papel unificador de estos abordajes parciales. A su vez, esta propuesta apunta a recuperar y reivindicar la explicación narrativa como metodología general para indagar y comprender el pasado. En este sentido, inspirados en el mismo Darwin, destacados biólogos evolutivos como Richard Lewontin y Stephen Jay Gould entre otros, han comprendido el poder de este tipo de explicación la cual ha sido crecientemente marginada a partir de la consolidación de la Teoría Sintética de la Evolución (TSE), cuyo foco estuvo puesto en la predicción de los cambios futuros en las frecuencias de las variantes genéticas y no tanto en la comprensión de los procesos que la modelaron en el pasado. Así, se entiende que es posible acercar los enfoques disciplinares fragmentarios en una mesa común de diálogo. Se destaca que será necesario, a su vez, asumir un nuevo marco epistemológico que legitime este diálogo como una forma plural de maximizar el conocimiento del pasado. Es, en este sentido, que se encuentra en la propuesta filosófica de Hasok Chang, una aproximación que invita a repensar la manera en que este conocimiento se ha llevado adelante, a la vez que provee de elementos conceptuales y metodológicos para un cambio de rumbo de la mirada futura que contribuya a ampliar nuestra comprensión del proceso de poblamiento americano.